Cómo hacer que ChatGPT recomiende tu empresa
Cómo hacer que ChatGPT recomiende tu empresa

Cada vez más personas están cambiando la forma de buscar información en Internet. En lugar de escribir en Google “agencia SEO Sevilla” o “mejor empresa de reformas cerca de mí”, pueden preguntarle directamente a ChatGPT:

“¿Qué agencia SEO me recomiendas en Sevilla?”

“¿Cuáles son las mejores empresas para reformar una vivienda en Badajoz?”

“Recomiéndame una clínica dental especializada en ortodoncia en Barcelona.”

Y esto abre una nueva pregunta para las empresas: ¿qué hay que hacer para que ChatGPT te mencione cuando alguien busca un servicio como el tuyo?

No existe una fórmula que garantice aparecer en sus respuestas. De hecho, OpenAI indica expresamente que la posición en ChatGPT Search depende de diferentes factores relacionados con la relevancia y la fiabilidad, y que no se puede garantizar una posición determinada.

Pero eso no significa que no podamos trabajar para aumentar las probabilidades de que una empresa aparezca.

¿Cómo decide ChatGPT qué empresas recomendar?

Primero hay que entender algo importante: ChatGPT no funciona exactamente como Google.

Cuando una consulta necesita información actual, ChatGPT puede buscar en Internet, consultar diferentes fuentes y utilizar esa información para construir su respuesta. Eso significa que una empresa debe conseguir tres cosas:

  1. Ser accesible para los sistemas que buscan información.
  2. Dejar muy claro quién es, qué hace y dónde trabaja.
  3. Generar suficientes señales de confianza y relevancia para ser considerada una buena respuesta.

Por tanto, conseguir que una IA recomiende una empresa no consiste en repetir muchas veces que somos “los mejores”.

Consiste en construir una presencia digital que resulte fácil de interpretar, contrastar y recomendar.

1. Asegúrate de que ChatGPT pueda rastrear tu web

Podemos tener la mejor página del mundo, pero servirá de poco si los sistemas de búsqueda de OpenAI no pueden acceder a ella.

OpenAI utiliza un rastreador denominado OAI-SearchBot para descubrir páginas que pueden aparecer en los resultados de búsqueda de ChatGPT. La propia compañía recomienda comprobar que este bot no esté bloqueado mediante robots.txt, el servidor o el CDN de la web.

Por eso, una auditoría de visibilidad en IA debería revisar aspectos técnicos como:

  • indexación de las páginas importantes;
  • configuración de robots.txt;
  • etiquetas noindex;
  • códigos de respuesta;
  • redirecciones;
  • velocidad de carga;
  • enlazado interno;
  • contenido renderizado correctamente;
  • y posibles bloqueos al rastreador de OpenAI.

Es la parte menos visible del trabajo, pero también una de las primeras que debemos comprobar.

2. Deja clarísimo qué hace tu empresa

Las páginas corporativas demasiado ambiguas pueden ser un problema.

Imagina una web cuya página principal dice:

Creamos experiencias que transforman marcas.

Puede sonar bien desde el punto de vista publicitario, pero nos dice muy poco.

¿Es una agencia de branding? ¿Una productora audiovisual? ¿Una empresa de eventos? ¿Una consultora?

Ahora comparemos con:

Agencia de diseño web y posicionamiento SEO para empresas en Sevilla.

La segunda frase ofrece muchas más señales.

Una IA tiene que poder identificar claramente:

  • nombre de la empresa;
  • sector;
  • servicios;
  • especialización;
  • ubicación;
  • zonas en las que trabaja;
  • tipo de cliente;
  • experiencia;
  • y elementos que diferencian el negocio.

Esto no significa escribir textos robóticos cargados de palabras clave. Significa eliminar ambigüedades.

3. Crea una página específica para cada servicio importante

Si queremos que ChatGPT recomiende nuestra empresa para un servicio concreto, necesitamos demostrar que realmente prestamos ese servicio.

Una empresa que ofrece:

  • diseño web;
  • SEO;
  • Google Ads;
  • redes sociales;
  • mantenimiento web;

no debería explicarlo todo mediante cuatro líneas dentro de una única página de “Servicios”.

Lo ideal es contar con páginas independientes que desarrollen cada servicio.

De esta forma podemos explicar qué hacemos, para quién, cómo trabajamos, qué problemas resolvemos y qué experiencia tenemos.

Además, conseguimos que exista una URL claramente asociada a cada intención de búsqueda.

4. Responde las preguntas que hacen tus clientes

Aquí es donde el contenido empieza a adquirir mucha importancia.

Las búsquedas realizadas mediante IA suelen ser bastante más conversacionales que las búsquedas tradicionales.

Una persona puede preguntar:

“Tengo una pequeña empresa y quiero mejorar mi posicionamiento, ¿me interesa contratar SEO todos los meses o hacer primero una auditoría?”

O:

“¿Cuánto debería costarme una página web para una empresa pequeña?”

O incluso:

“Tengo una web en WordPress que carga muy lenta. ¿Debería cambiar de hosting o puede solucionarse sin migrarla?”

Una empresa que publica contenidos capaces de responder estas preguntas está generando información que puede resultar útil cuando una IA busca fuentes para construir una respuesta.

Por eso siguen teniendo mucho valor:

  • artículos especializados;
  • preguntas frecuentes;
  • comparativas;
  • guías;
  • casos reales;
  • páginas de servicios completas;
  • explicaciones de procesos;
  • precios orientativos cuando tenga sentido publicarlos;
  • ventajas e inconvenientes de distintas soluciones.

El objetivo no es escribir cientos de artículos. Es cubrir bien las preguntas que aparecen durante el proceso de decisión de nuestros clientes.

5. Habla de casos concretos, no solo de tus servicios

Decir “hacemos SEO” aporta poca información.

Explicar qué problemas hemos solucionado mediante SEO aporta mucha más.

Por ejemplo:

  • migración de una web sin perder posicionamiento;
  • solución de una canibalización entre páginas;
  • mejora de velocidad de carga;
  • optimización de fichas de producto;
  • recuperación de tráfico después de una caída;
  • estrategia SEO para un negocio local.

Los casos reales ayudan a contextualizar nuestra experiencia.

También permiten asociar la empresa a situaciones mucho más específicas que una descripción genérica de servicios.

6. Trabaja también tu presencia fuera de tu propia web

Una empresa no debería ser la única fuente que habla sobre sí misma.

Las menciones externas ayudan a construir una presencia digital mucho más sólida.

Dependiendo del negocio, pueden proceder de:

  • medios de comunicación;
  • asociaciones profesionales;
  • directorios especializados;
  • proveedores;
  • clientes;
  • entrevistas;
  • eventos;
  • perfiles profesionales;
  • Google Business Profile;
  • páginas sectoriales;
  • otras webs relevantes.

No se trata de aparecer en cientos de directorios de mala calidad.

Es mucho más interesante conseguir que fuentes legítimas y relacionadas con nuestra actividad confirmen quiénes somos y qué hacemos.

7. Mantén la información de tu empresa coherente

Este punto es especialmente importante para negocios locales.

El nombre, dirección, teléfono, web, servicios y zonas de trabajo deberían mantenerse coherentes entre las principales fuentes donde aparece la empresa.

Si nuestra web dice una cosa, Google Business Profile otra y diferentes directorios muestran información antigua, estamos introduciendo ruido innecesario.

La misma lógica se aplica a servicios que ya no ofrecemos, cambios de marca, oficinas antiguas o páginas abandonadas.

Cuanto más consistente sea la información disponible, más fácil será interpretar correctamente nuestra empresa.

8. Utiliza datos estructurados

Los datos estructurados ayudan a describir determinados elementos de una web de una forma que las máquinas pueden interpretar con mayor facilidad.

Schema.org permite identificar, entre otras cosas:

  • una organización;
  • un negocio local;
  • un servicio;
  • un artículo;
  • un producto;
  • preguntas frecuentes;
  • autores;
  • eventos.

No van a provocar por sí solos que ChatGPT nos recomiende.

Pero forman parte de una web técnicamente bien estructurada y permiten expresar determinada información de una manera menos ambigua.

9. Construye autoridad sobre un tema

Hay una diferencia importante entre mencionar un servicio y demostrar conocimiento continuado sobre él.

Si una agencia quiere posicionarse como especialista en SEO, tendría sentido que su web contara con un ecosistema de contenidos relacionados:

  • auditorías SEO;
  • SEO local;
  • migraciones;
  • arquitectura web;
  • enlazado interno;
  • velocidad;
  • contenidos;
  • indexación;
  • Search Console;
  • posicionamiento en buscadores de IA.

Todo esto ayuda a establecer una relación clara entre una empresa y determinadas áreas de conocimiento.

Aquí es donde el SEO tradicional empieza a convivir con el posicionamiento en IA: ya no buscamos únicamente que una página aparezca entre diez enlaces azules, sino conseguir que nuestra marca pueda ser entendida, encontrada y utilizada como referencia dentro de una respuesta generada por inteligencia artificial.

10. No abandones el SEO tradicional

Que aparezcan nuevos buscadores basados en IA no significa que Google haya dejado de importar.

Más bien ocurre lo contrario.

Muchas de las buenas prácticas necesarias para que una marca sea visible en ChatGPT coinciden con las bases de una estrategia SEO sólida:

  • una web rastreable;
  • buena arquitectura;
  • contenido útil;
  • páginas orientadas a intenciones concretas;
  • autoridad;
  • enlaces y menciones;
  • información actualizada;
  • reputación;
  • claridad semántica.

Por eso no tiene demasiado sentido plantear SEO y visibilidad en IA como dos disciplinas completamente independientes.

Lo razonable es ampliar la estrategia.

¿Se puede garantizar que ChatGPT recomiende una empresa?

No.

Y deberíamos desconfiar de cualquiera que prometa algo como:

“Te ponemos primero en ChatGPT.”

OpenAI deja claro que no existe una forma de garantizar una posición determinada en los resultados de ChatGPT Search.

Además, una misma pregunta puede producir respuestas diferentes dependiendo de:

  • cómo esté formulada;
  • la información disponible en ese momento;
  • la ubicación;
  • el contexto de la conversación;
  • las características solicitadas;
  • y las fuentes consultadas.

Por ejemplo, no es lo mismo preguntar:

“¿Cuál es la mejor agencia SEO de España?”

que:

“¿Qué agencia me recomiendas para hacer SEO a una pequeña empresa de Sevilla con una web WordPress?”

La segunda consulta introduce una serie de condiciones que pueden cambiar completamente las empresas relevantes.

Entonces, ¿cómo conseguir que ChatGPT recomiende mi empresa?

No debemos intentar optimizar nuestra web para una única frase.

Tenemos que conseguir que nuestra empresa tenga una presencia digital suficientemente clara como para que, cuando alguien describa un problema que nosotros podemos resolver, existan razones para incluirnos entre las posibles soluciones.

En Leemon lo planteamos como una evolución del trabajo SEO: primero nos aseguramos de que los buscadores y sistemas de IA puedan encontrar y comprender correctamente el negocio y después trabajamos contenidos, arquitectura, autoridad y señales externas para aumentar su visibilidad.

Porque la forma de buscar está cambiando.

Y ahora ya no importa únicamente en qué posición aparece nuestra web.

También importa qué dicen las inteligencias artificiales cuando alguien pregunta por empresas como la nuestra.

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